El hombre detrás del tiempo

Consultamos el pronóstico del tiempo a diario, pero poco sabemos de este instrumento. Adrián Yuchechen, meteorólogo e investigador, devela el lado desconocido de los hombres que dominan la ciencia de lo imprevisible. 

Adrián Yuchechen de 39 años, oriundo de Temperley, es uno de los 250 meteorólogos recibidos en la Argentina. Licenciado en ciencias de la atmósfera, en la Universidad de Buenos Aires, Yuchechen recuerda que se recibió en el 2003 con solo ocho compañeros más. “Se trata de una carrera poco conocida, cuya salida laboral está dirigida al ámbito público, la enseñanza o la investigación”, comentó Yuchechen al tratar de explicar por qué los jóvenes no se sienten atraídos por el estudio de la ciencia atmosférica.

Adrián Yuchechen en su oficina en la Universidad Católica Argentina Crédito: Malena Fusaro
Adrián Yuchechen en su oficina en la Universidad Católica Argentina
Crédito: Malena Fusaro

Desde su despacho ubicado en Puerto Madero al 1600, en la Universidad Católica Argentina -UCA- donde dicta clases de física todos los jueves, Yuchechen explicó que el análisis de los fenómenos atmosféricos son importantes no solo para dar un pronóstico diario, sino para prever los cambios climáticos a futuro.

Desde tormentas prolongadas hasta cambios bruscos de temperatura en solo 24 horas, el responsable de los cambios que afectaron diferentes zonas del país el pasado mes de agosto, fue el fenómeno meteorológico conocido como El Niño.

No se trata de un fenómeno nuevo en Sudamérica, sin embargo el gobierno argentino no logra reunir las predicciones hechas por la ciencia con un plan de infraestructura que evite las inundaciones que afectaron a miles de familias el mes pasado.

Con prudencia y un lenguaje cuidado, evitando caer en tecnicismos o develar su afiliación política, Yuchechen clarificó que el problema no fue un error de la meteorología, porque la llegada de El Niño había sido prevista seis meses antes, el conflicto radicó en la ineficiencia en la planificación de obras. “Importa más dar una respuesta inmediata y económica, que evaluar una solución a largo plazo”, aseguró Yuchechen.

Después de 12 años de carrera, Adrián Yuchechen confesó que no siempre quiso ser meteorólogo. Durante la secundaria, aspiraba a trabajar en la aviación pero por un problema de visión no pudo hacerlo y decidió buscar otro camino, siempre dirigido a mantenerse cerca del cielo.

Yuchehen comienza el día con un pronóstico parcial de lo que sucederá en su jornada laboral. Tiene que cumplir un horario fijo dando clases en la UCA, pero sus tareas en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – CONICET – pueden requerir su atención en cualquier momento del día.

A los 27 años, recibió una beca de estudio para realizar su doctorado y al finalizarlo ingresó al CONICET como investigador asistente. En la actualidad investiga un área poco estudiada de la climatología, conocida como Tropopausa. “Siempre me interesó la investigación porque la atmósfera es un sistema poco explorado, así que cualquier resultado es nuevo y significa un aporte a la comunidad científica”, comentó Yuchechen.

A pesar de su pasión por la ciencia, Yuchechen admitió que la comunidad científica conserva una postura elitista que él no apoya. Considera importante explicar términos científicos de una forma comprensible para cualquiera ajeno a la materia.

Pero tampoco debe ser confundido con un liberal que desea transformar las estructuras convencionales. Como buen hombre fiel a la matemática, Yuchechen cree que existe un único método para brindar datos correctos. “Los nuevos meteorólogos de la televisión hablan de todo menos de meteorología. Yo soy partidario de la forma tradicional de informar, como la de la meteoróloga de canal 7, Nadia Zyncenko”, comentó Adrián.

Crédito: Malena Fusaro
Crédito: Malena Fusaro

Por otro lado, puede considerase poco tradicional su concepción de “tiempo libre”. Mientras la mayoría aprovecha momentos de ocio para distenderse del trabajo, el meteorólogo, sin esposa o hijos que demanden su atención, usa sus ratos libres para actualizar las páginas en inglés de Wikipedia, recolectar información para su base de datos o estudiar física. Porque como si ya no estuviera en constante actividad, Adrián decidió perseguir otro de sus amores. “Sigo siendo estudiante de Física en la UBA, me faltan siete materias, pero por ahora no creo que la termine”, aclaró Yuchechen.

A diferencia del método que aplica a diario para hacer su trabajo, Adrián Yuchechen no se atreve a realizar una predicción sobre donde estará en 10 años. Con posibilidad de un margen de error, él espera continuar con sus investigaciones y seguir nutriendo a una ciencia tan solicitada pero poco estudiada como la meteorología.

Fuente: Documentos del Servicio Meteorologico Nacional, La Nación y blog Meteorología de la República Argentina  Crédito:Malena Fusaro
Fuente: Documentos del Servicio Meteorológico Nacional, La Nación y blog Meteorología de la República Argentina
Crédito:Malena Fusaro
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Un comentario en “El hombre detrás del tiempo

  1. Malena, me gustaron mucho los contenidos adicionales en el perfil. Pudo haber más enlaces. Atenta a erratas en un despiece (a parte, sino/si no, y otros).
    Saludos, marita

    Me gusta

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