Alfredo Martín, una perspectiva distinta sobre el teatro independiente

La doble profesión de dramaturgo y psiquiatra de Alfredo Martín le permite ver el teatro independiente de un modo muy íntimo y singular.


Alfredo Martín tiene distintas fotos y recuerdos de obras anteriores en su comedor; la marioneta fue usada en el 2013 para la obra Niños de Madera | Foto: Brenda Roberts
Alfredo Martín tiene distintas fotos y recuerdos de obras anteriores en su comedor; la marioneta fue usada en el 2013 para la obra Niños de Madera | Foto: Brenda Roberts

Es conocida la frase “dime qué comes y te diré quién eres”. En el caso de Alfredo Martín, habría que darle un pequeño giro a la expresión: dime cómo es tu hogar y te diré quién eres. Detrás de la clásica fachada de vivienda porteña, su casa, cálida y llena de libros, representa una perfecta metáfora de su personalidad. En la planta baja, tiene un consultorio médico donde ejerce como psicoanalista, y en el subsuelo hay un pequeño teatro equipado con una cabina de sonido, un camarín y un espacio para unas 25 personas.

Psiquiatra y artista: dos esferas que podrían verse como absolutamente opuestas, pero que sin embargo conviven en su hogar y en su persona. Alfredo Martín dirigió y actuó en más de cuarenta obras de teatro independiente durante los últimos 15 años. Actualmente, presenta dos obras dirigidas por él en cartelera: La metamorfosis, adaptación de la novela de Franz Kafka, en el teatro Del Borde, y Pessoa, escrito en su nombre, en el teatro Andamio 90.

Confiesa que su particular posición de director, actor y psicoanalista contribuye a la riqueza de sus obras. A sus 57 años, el dramaturgo sostiene que hacer teatro independiente implica tomar decisiones sobre qué clase de vida quiere tener uno en relación al arte.

Foto panorámica del consultorio médico en la casa de Alfredo Martín; aquí recibe a sus pacientes y solventa así sus actividades en el teatro independiente. | Foto: Brenda Roberts
Foto panorámica del teatro de Alfredo Martín; el dramaturgo ha dirigido y actuado en varias obras en el salón de teatro que tiene en su hogar. | Foto: Brenda Roberts

Tuvo su primer encuentro con el teatro 35 años atrás en la Ciudad de Corrientes, de donde es oriundo. “Cuando estaba terminando la carrera en la Universidad Nacional del Nordeste, armamos con unos compañeros el grupo de teatro de la facultad de medicina”, cuenta Martín. “Después vine a Buenos Aires a hacer la residencia en clínica médica y a un año de haberla empezado, me di cuenta que eso no era para mí.”

Si bien su familia hubiese querido que se avocara a la medicina, su vocación sufrió un punto de inflexión: dejó la residencia, comenzó la especialización en psiquiatría y empezó a estudiar teatro. Su formación actoral inició con el taller de Raúl Serrano y continuó con Ricardo Bartis, Alberto Ure y Daniel Veronese entre otros. Se recibió como dramaturgo en la EMAD y, en paralelo a su carrera teatral, se desarrolló como psicoanalista. Esta profesión le permitió solventar sus estudios artísticos y hoy en día vive de ella.

“Hacer teatro independiente implica tomar decisiones sobre qué clase de vida quiere tener uno en relación al arte”, sostiene Alfredo Martín.

Su costado psicoanalítico se refleja en su forma de definir al teatro independiente. “Es una especie de delirio popular pero con mucha verdad porque nos compromete en nuestra fibra más íntima”, reflexiona Martín. El artista vive el teatro independiente tanto desde la dirección como desde la actuación. A pesar de que hoy está más situado como director, confiesa, sonriente, que siempre tiene su vena actoral despierta.

Desde su posición de asistente de dirección, Iñaki Bartolomeu cuenta que ser parte del proceso creativo en La metamorfosis le implicó ponerse a tono con un equipo muy trabajador e intenso, que, a su vez, es marca de Alfredo Martín. “Ver en qué coincidíamos y en qué no, cómo Alfredo resolvía cosas que a lo mejor yo no sabía cómo resolver, todo eso fue muy enriquecedor para mí”, relata. A su vez, Iván Vitale, protagonista de esta producción, considera que, Martín muy preciso y exacto con lo que pide como director, por lo que actuar para él se convierte en un desafío.

El dramaturgo cree que la posición del público en el teatro independiente lo distingue del teatro comercial. A diferencia de este último, donde el espectador es uno entre muchos, en el circuito independiente las salas suelen ser más chicas y se acorta la distancia entre el público y la escena. “Al haber algo más íntimo entre actor y espectador, el público se ve más atraído porque la actividad es menos ingenua; esto en el teatro comercial a veces se desdibuja detrás de toda la producción”, declara el artista.

Alfredo Martín encarna una dicotomía entre el arte y la medicina, la dramaturgia y la psiquiatría y, a su vez, entre la actuación y la dirección. Esta doble realidad también está presente en sus perspectivas sobre el futuro. Por un lado, se ve escribiendo teatro y literatura en un lugar que no sea la Ciudad de Buenos Aires, y por el otro, sigue viéndose a sí mismo en el teatro independiente, ya sea sobre el escenario o fuera de él. ■


Notas relacionadas

Anuncios

3 comentarios en “Alfredo Martín, una perspectiva distinta sobre el teatro independiente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s