El rugby argentino se acerca al profesionalismo

Los jugadores argentinos se suman al torneo de equipos profesionales más importante del hemisferio sur: el Súper Rugby

El rugby internacional evoluciona: cambian los jugadores y cambian las estrategias. El nuevo panorama global privilegia la condición física de los jugadores por sobre cualquier estrategia táctica. Muchas veces los Pumas perdieron sobre el final de un partido porque no les quedo “resto físico” o porque los jugadores de las islas son “superiores físicamente”.

Por esta nueva estrategia, donde lo físico importa más que lo táctico, los jugadores de la nueva década son más grandes y pesados que antes. En los 90 existió un jugador que medía 1,96 metros de altura y pesaba 120 kilos: el legendario Jonah lomu. Sus extraordinarias condiciones físicas para la época le dieron  el record máximo de anotaciones en mundiales con 15 tries. Pero hoy dichas condiciones físicas son frecuentes: Julian Savea mide 1,96 y pesa 110 kilos, Israel Folau mide 1,93 y pesa casi lo mismo, Sonny Bill Williams mide 1,94 y pesa 108 kilos, y Will Skelton mide 2,04 metros y pesa 140 kilos. Para poder competir contra jugadores así, los Pumas necesitan tener un físico acorde y un mayor nivel de entrenamiento.

Tobías Moyano, capitán del club Alumni y del seleccionado de Buenos Aires, confirma que hoy en día para mantenerse competitivos es necesaria una mayor dedicación física. “Durante una semana normal entrenás todos los días de lunes a viernes y el sábado jugás”, admitió Moyano. Y la alimentación es parte del entrenamiento. “Tengo regímenes alimentarios no estrictos, con asesoramiento de nutricionistas, en base a las necesidades de mi juego: tengo que mantener bajas grasas y lo máximo que pueda de masa muscular, con cierto grado de potencia”, reveló Moyano. “Los suplementos proteicos ayudan a recomponer los tejidos que se rompen, y en el verano si se consumen con un poco de carbohidratos aumenta la masa muscular, por eso el 80 por ciento de los miembros del equipo los consumimos”, explicó Moyano.

Jonatán Muñoz, jugador de la primera de San Andrés, también dijo: “Tenemos una dieta y métodos de entrenamiento para la pretemporada y otra diferente durante el año”. Además, concuerda: “Es difícil llegar a la cantidad necesaria de proteínas por cuestiones de tiempo, de trabajo y demás por lo que los suplementos proteicos ayudan bastante”.

Es importante destacar que la mayoría de los jugadores de los Pumas juegan en equipos locales amateurs. Pablo Matera, Ramiro Herrera, Tomas Lavanini, Guido Petti, Santiago Cordero, Tomás Cubelli y Martin Landajo son algunos ejemplos. Esto es una gran desventaja ya que enfrentan a jugadores profesionales en competencias como el Rugby Championship, y ahora también en el Súper Rugby. El Súper Rugby es el torneo de clubes profesionales más importante del hemisferio sur, en el cual la Argentina obtuvo una franquicia que le permite participar por primera vez. Pero el hecho de que en nuestro país el rugby que se juega no es profesional es una gran desventaja: los jugadores muchas veces tienen que trabajar o estudiar.

Santiago Laurenco, miembro del plantel superior de la Asociación Deportiva Francesa dijo: “En las divisiones superiores se deja el rugby porque abarca toda tu semana y te lleva mucho tiempo, mucho esfuerzo físico y mental, y entonces hay personas que por motivos profesionales o personales terminan dejando”.

A su vez, la Unión Argentina de Rugby (UAR) incorporó la opción de dar becas deportivas a aquellos jugadores con proyección. Son aproximadamente 5 mil pesos mensuales, pero no son un contrato formal. Hay muchas resistencias para profesionalizar el rugby en Argentina ya que el rugby amateur intenta inculcar una filosofía de familia y amistad que de otra forma se perdería. “La vida de club desaparecería, se convertiría en un negocio”, dijo Moyano.

Igualmente, con la nueva franquicia de la argentina en el Súper Rugby el panorama se acerca necesariamente al profesionalismo. Es un requisito que los jugadores sean profesionales, y por eso la UAR tiene la obligación de firmar contratos formales con los jugadores argentinos dispuestos a participar. “Esta es una oportunidad para aquellos que quieren jugar en grande, tienen la chance de participar en esta competencia y vivir una parte del rugby profesional”, dijo Moyano.

Aunque para él, como para muchos otros, el camino a un rugby argentino profesional es muy lejano, cada vez más jugadores argentinos pisan nuevas competencias profesionales que requieren una dedicación y un juego propio del rugby profesional.

Tobias Moyano: el referente del rugby de Buenos Aires 

Tobías Moyano tiene 25 años. Es el capitán de la Asociación Alumni y de la selección de la Union de Rugby de Buenos Aires (URBA). Es también el capitán del seleccionado de Buenos Aires 7´s, con el cual se consagró campeón de la Copa de Plata en el World Club Sevens de Irlanda 2015. Antes también habían competido en Londres en 2013 y 2014.

Ganó también el Seven Nacional del año pasado con el seleccionado de Buenos Aires, y fue señalado como la gran figura.

Debutó en 2011 en Alumni y durante ese mismo año su club llegó a la final del torneo de la URBA, aunque perdió la final contra el San Isidro Club en tiempo extra. Desde entonces Alumni nunca más alcanzó una final, pese a estar cerca en varias oportunidades. Alumni siempre se mantiene disputando el Top 14 y no desciende de categoría.

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